Decorar · Minimalismo y maximalismo


Foto: All Things Stylish
Este espacio se encuentra a medio camino. La paleta de color limitada y las formas sencillas lo llevan hacia el minimalismo, mientras que la abundancia de detalles y accesorios lo llevan hacia el maximalismo.


Foto: Ollebosse
La casa del fotógrafo Martyn Thompson es un ejemplo de maximalismo que no mucha gente sería capaz de tener en casa, al menos casi nadie que yo conozca. A pesar de la cantidad de cosas que hay, existe una cierta armonía que viene dada por la repetición. La repetición del color: rosas, rojos y grises azulados. La repetición de temas, las flores están por todas partes. Sobre todo, lo que hace que no parezca un trastero es que se ha llevado el maximalismo al extremo. No hay zonas vacías y otras sobrecargadas, simplemente no hay un hueco libre. Eso es maximalismo puro.


Foto: My Domaine
Este es un ejemplo de maximalismo menos extremo. La cantidad de cuadros y accesorios se contrarresta con la repetición del estilo (mid century), con una base de color uniforme (blanco-crema) y la ausencia de estampados.


Foto: Arkpad
Maximalismo en su vertiente más elegante. La limitada paleta de color hace que la enorme cantidad de contraste (formas, estilos, estampados) no resulte caótica.


Foto: Vkv Visuals
Utilizar solamente dos colores te permite conseguir una decoración maximalista que no resulte agobiante o demasiado extrema, sobre todo si esos colores son neutros o poco saturados.


Foto: Design Sponge
Otro ejemplo de maximalismo elegante. Los tejidos de lujo como el terciopelo y los toques dorados le dan ese plus de lujo que puedes aplicar en tu casa con un presupuesto limitado. En este caso han mantenido el punto focal en la zona del sofá. El sofá en sí mismo es de un color más oscuro, la cantidad y los colores de los cojines que se repiten en el cuadro hacen que la atención se vaya inmediatamente ahí. El resto de elementos son dorados o en colores muy pálidos, para no restar protagonismo a la estrellas. Se repite el estilo, los colores, los materiales y las formas (presta atención a los círculos en las butacas, la mesa auxiliar, la mesa de centro y las lámparas. La repetición y la creación de un punto focal que establece una jerarquía hacen que este espacio sea maximalista pero coordinado y no caótico.


Foto: Vintage Luxe
Este salón minimalista funciona por la utilización de colores cálidos en los detalles, el contraste en las texturas y el contraste que crea ese punto focal en negro, que añade interés.


Foto: Apartment34
Este dormitorio minimalista no funcionaría sin ese cuadro, que crea contraste por el estilo y añade un punto de color. Sin él, parecería un espacio vacío. Al colocarlo descentrado, inmediatamente están llamando la atención sobre él, creando interés.


Foto: Pinterest
El contraste y abundancia de texturas es lo que hacen que este salón minimalista con una paleta de colores neutros resulte interesante. También es importante el uso de formas y diseños especiales, como por ejemplo ese sofá en el suelo o la mesa con un trozo de madera recuperada.


Foto: Sfgirlbybay
Cuando decoras con un estilo minimalista puedes permitirte combinaciones de color arriesgadas. En este caso, una cortina roja, un sofá verde oliva, una alfomba morada y una silla mostaza conviven en armonía. El secreto es usar colores planos, no estampados, sobre una base uniforme, en este caso paredes y techos blancos.


Foto: The Poetry of Material Things
Este rincón con tan pocas piezas transmite muchísima personalidad. Primero añadiendo esa mesita con sillas tan típica de una encantadora cafetería parisina. Segundo, la cortina de terciopelo gris, no una cortina cualquiera. Y, para terminar, esos dos cuadros, colocados descentrados con esos retratos que te invitan a preguntarte, ¿quiénes son esas personas? ¿De dónde han salido? Cada pieza está escogida con cariño e intención.


Foto: Dekolehti
Este salón se encuentra en un término medio. Demasiados objetos para ser minimalista, demasiado calmado para ser maximalista. Para conseguir este resultado mantén una paleta de color muy limitada y utiliza líneas simples en muebles y accesorios.


Foto: Apartment34
Este rincón tiene un espíritu minimalista y calmado, pero añade interés con la inclusión de estampados étnicos llenos de color. Mantiene la decoración de las paredes al mínimo para no cargar el espacio.


Foto: Dust Jacket Attic
Este dormitorio no necesita muchas piezas para brillar pero, claro, párate a observar el espacio en sí mismo. La puerta doble, las molduras, el sueo de madera, la pared panelada... Si quitas todos esos elementos corres el riesgo de acabar con una habitación un poco aburrida. Para evitarlo, al menos pinta la pared del cabecero de color, para imitar de alguna forma el efecto que se consigue aquí de las piezas blancas (sillas, lámparas, cuadros, cama) sobre el fondo más oscuro.


Foto: Not a Paper House
La pared oscura salva a este dormitorio de percibirse como vacío o inacabado.