Decorar · Simetría y asimetría


Foto: Birmingham Home and Garden
La simetría tiene un resultado muy potente en las habitaciones en general y en las habitaciones con camas gemelas en particular.


Foto: Vintage & Chic
La colocación simétrica de las lámparas y las sillas complementa la asimetría en la colocación de los cuadros, consiguiendo un resultado elegante pero no rígido.


Foto: House Tweaking
La simetría consigue que hasta las habitaciones de estilo informal tengan un punto elegante. Los distintos detalles en las mesillas de noche son una buena forma para reflejar la personalidad de cada uno.


Foto: The Pink Clutch
La simetría hace que esta viñeta con una paleta de color bastante arriesgada resulte sofisticada pero divertida, muy en la línea de Jonathan Adler.


Foto: My Domaine
Una pequeña banqueta rompe la simetría en este hall de entrada.


Foto: House Beautiful
En este salón han llevado la simetría hasta el extremo. No sólo los muebles se colocan simétricamente, sino que hasta los accesorios. Incluso el reflejo en el espejo está perfectamente centrado. Como además el estilo es clásico, esta decoración puede resultar un poco fría, no invita a quitarse los zapatos y relajarse viendo una peli, no sé si me explico.


Foto: Delightfull
Una interpretación moderna de la simetría. Al utilizar elementos de diseño contemporáneo y colocar los accesorios sobre la consola de forma asimétrica, se consigue un resultado sofisticado pero un poco más relajado que en la habitación anterior.


Foto: Domaine Home
Otro ejemplo de lo bien que funciona la simetría en las habitaciones. El contraste en los colores y estilos, mezclando étnico con tradicional y un toque mid century, la mezcla de estampados además de la colocación de los cojines ayudan a relajar el resultado final.


Foto: La Garbatella
En un salón modesto decorado con piezas poco personales, la simetría puede ayudar a dar un toque de distinción.


Foto: Brabbu
Esta espectacular viñeta consigue ser atrevida a la vez que tremendamente sofisticada utilizando el negro y colores caramelo/marfil/dorados, junto a estampados étnicos y una fotografía impactante.


Foto: Avenue Lifestyle
Esta habitación con un uso del color tan restringido consigue añadir interés y personalidad apostando por la asimetría total. Cada mesilla es diferente, cada lámpara e incluso uno de los lados tiene una pequeña gallery wall mientras el otro está vacío. El peso visual en la izquierda está en la parte superior, en la derecha está en la parte inferior, creando una diagonal.


Foto: My Paradissi
Otro ejemplo de dormitorio asimétrico, esta vez un poco más sutil. La colocación de los cuadros es asimétrica pero equilibrada, las lámparas son diferentes pero muy similares, las mesillas son distintas pero del mismo material y un acabado similar...


Foto: Australian Interior Design Awards
Aquí vemos como el minimalismo es perfecto para aplicar la asimetría. Con pocas piezas y una distribución asimétrica se crea interés sin que resulte un caos, se nota que está hecho con intención.


Foto: Vintage Revivals
En este rincón la repetición de colores (naranjas cobrizos, y verdes) y el estilo setentero se contrarresta con la colocación asimétrica de los elementos y la introducción de un gran elemento de contraste: la alfombra azul. Por eso resulta informal y lleno de encanto.


Foto: Manhattan Nest
Otro ejemplo de un salón informal, donde la asimetría ayuda a dar ese toque natural y relajado (eso sí, ¡la alfombra es demasiado pequeña para el espacio!). Los colores neutros, la repetición de estilos y una tendencia al minimalismo hacen que el espacio resulte calmante. De hecho, demasiado para mi gusto, le falta algún punto que le dé un poco de garra, un punto focal interesante. Pondría una alfombra más grande y de color más claro, que contrastara con el suelo. Quitaría esa planta de ahí, y pondría en su lugar un pequeño aparador o camarera. Encima colocaría una pieza de arte llamativa que llevase la atención hacia ese área, hacia las ventanas. Y, por supuesto, llenaría la repisa de la chimenea de plantas colgantes (suponiendo que la chimenea no funcione, claro). Ya puestos, pondría una lámpara con más personalidad, la suficiente como para resultar interesante y no tanto como para que restase protagonismo a las ventanas. Resultaría un salón igual de informal pero más interesante y con una jerarquía más clara.